Lengua y Literatura
Con el transcurso de los siglos,
la literatura holandesa ha conocido escritores de gran
renombre. Durante la Edad Media, la literatura holandesa
formó parte de una vasta tradición de Europa
occidental, que entre otras cosas se manifestaba en cantares
de gesta como “Floris ende Blancefloer” y “Karel
ende Elegast”, en la epopeya animal “Van den
Vos Reynaerde”
y en la moral como “Elckerlyk”. En el siglo
XVI surgió
el humanismo, con Erasmo de Rotterdam como representante
holandés más importante. Escribió en
latín. Su “Elogio a la locura”, una
sátira de los abusos sociales y eclesiásticos,
ha sido traducido a muchos idiomas.
En el siglo XVII fue sobre todo
Espinosa quien adquirió gran fama en el extranjero
con sus tratados filosóficos. En ese siglo, la literatura
holandesa conoció
una época de gran esplendor. Escritores importantes
de esa
época fueron Vondel, Hooft, Huygens y Bredero. En
el siglo XVII se publicó, asimismo, la llamada “Biblia
de los Estados”: una traducción al holandés
de la Biblia, que tuvo una gran influencia en la formación
de la lengua neerlandesa. Un importante autor del siglo
XIX fue Multatuli, cuya novela “Max Havelaar” supuso
una denuncia contra el régimen colonial en la entonces
colonia de las Indias Orientales Holandesas (la actual
Indonesia).
Después de la Segunda Guerra
Mundial, la literatura holandesa ha estado marcada durante
mucho tiempo por tres célebres autores: W.F. Hermans,
Harry Mulisch y Gerard Reve. Entre los escritores más
importantes de posguerra cabe destacar a Hella Haasse,
Cees Nooteboom, A.F.Th. van der Heijden, Marcel Möring,
Adriaan van Dis, Thomas Rossenboom y entre los de la joven
generación, Arnon Grunberg. En el extranjero, el
interés por los autores holandeses ha ido creciendo
progresivamente en el último decenio.
Muchos de los libros que lee el
gran público provienen de las bibliotecas públicas.
Especialmente entre la gente joven, la biblioteca goza
de gran popularidad: aproximadamente el 60% de los jóvenes
menores de diecisiete años hacen uso de sus servicios.
Además, hasta los dieciséis años,
la inscripción es gratuita. La colección
total de las bibliotecas públicas se estima en más
de 40 millones de obras.
